El Yorkshire ha llegado a ser una de las tres razas más demandadas de las últimas décadas. Con su porte enérgico y atrevido, su pelaje largo y elegante, su expresión inteligente, el ímpetu que demuestra en determinadas situaciones… todas estas cualidades entre otras, han catapultado al Yorkshire Terrier a ser sin lugar a dudas el perro de compañía más popular en todo el mundo.
El tamaño menudo de este perro puede llevar a mucha gente a tratarlo con delicadeza, sorprendiéndose en determinadas situaciones cuando un Yorkshire actúa con el mismo ímpetu y valentía con que lo haría un perro de mayor tamaño. Conviene tener esto en cuenta en todo momento, recordando que lejos de ser un perro delicado, es un cazador nato que conserva en su sangre las características más puras de los perros terrier.
Información general
Aunque en sus orígenes era utilizado para acabar con los roedores, el Yorkshire es actualmente considerado como perro de compañía. Su pequeño tamaño lo hace un perro muy manejable para tenerlo en casa. Es inteligente, enérgico, divertido y muy activo, con lo que conviene proporcionarle distracción suficiente para que no se frustre y no desarrolle una mala conducta.
Respecto a su carácter, aunque puede resultar un perro tierno, el Yorkshire en muchas ocasiones se vuelve obstinado y testarudo, llegando a tener verdadero mal genio. Esta tozudez propia de los terriers le hace ser desobediente cuando alguna idea se le mete en la cabeza. Una actitud tan atrevida en un perro de su tamaño puede resultar curiosamente divertida y mucha gente no se lo tiene muy en cuenta, tratándolo en ocasiones como un juguete y descuidando así su educación. De manera que el no poner remedio a sus travesuras puede dar lugar a malas conductas que condicionen su comportamiento durante toda la vida.
Con una educación consecuente y responsable el Yorkshire será un perro perfecto con el que poder compartir cualquier momento, ya sea en casa o al aire libre.
Al Yorkshire le gusta realizar diferentes tipos de actividades y gracias a su inteligencia aprende trucos con mucha facilidad, por lo que resulta un perro muy apto para competiciones y pruebas deportivas.
Del mismo modo, y aunque pudiera resultar difícil de ver en un Yorkshire moderno, también pueden aprovecharse sus antiguas capacidades como cazador para determinadas tareas cinegéticas que podrán desempeñar con la misma vitalidad y efectividad que sus antepasados terriers. Su pequeño tamaño le permite además adentrarse en madrigueras y lugares de difícil acceso para perros más grandes.
A pesar de su reducido tamaño, físicamente es un perro fuerte, compacto y bien proporcionado. Mantiene un porte elegante y atrevido. Su pelo es una de las características más valoradas de la raza, extendiéndose liso y largo hasta el suelo cuando este está bien cuidado. Este es de un color azul acero oscuro en la mayor parte, siendo de un color fuego intenso y brillante en el pecho y la cabeza.
País de Origen: Reino Unido.
Función Original: Cazador de Roedores.
Función Actual: Perro de compañía.
Tamaño: No hay medidas establecidas.
Peso: Menos de 3,1 kg.
Esperanza de Vida: 12 a 15 años.
Historia.
El Yorkshire es una raza relativamente moderna. El perro se originó en el Reino Unido, combinando razas de terriers, algunas ya extintas desde hace tiempo y otras muy conocidas en la actualidad, pero todas ellas fueron muy apreciadas en la Escocia e Inglaterra de aquella época . Entre ellas están el Scottish Terrier, el West Highland White Terrier, el Waterside Terrier, el Clydesdale Terrier, el Skye Terrier, el Pisley Terrier, el Cairn Terrier, o el Maltés. Aunque como suele suceder cuando se investiga el origen de una raza, este nunca está realmente claro y los diferentes cruces que pudieron darse son siempre objeto de debate.
Muchos de estos terriers fueron estableciéndose en Inglaterra durante los años de la revolución industrial.
Finalmente la raza fue desarrollándose en Yorkshire, el condado ingles que dio nombre a la raza en el año 1870.
Como precursor de que esto ocurriera encontramos a W. Eastwood Huddersfield siendo en gran medida el responsable de establecer las bases de lo que es hoy el Yorkshire Terrier. En 1865 nació Huddersfield Ben, un ejemplar que supuso el punto de partida para Huddsersfield, siendo este perro el predecesor de los Yorkshire actuales.
Aunque hoy en día es una de las razas más apreciadas como perro de compañía por su elegancia y distinción, en aquellos años del siglo XIX eran valorados, como muchos otros terriers, por su habilidad para cazar ratas, resultando realmente efectivos en esta tarea por su tenacidad y valor para tal fin.
Desde las galerías mineras y fábricas textiles de Yorkshire y Lancaster, la raza fue poco a poco extendiéndose por Inglaterra, cumpliendo a la perfección con su particular trabajo, al mismo tiempo que se iban seleccionando ejemplares cada vez más pequeños para la cría, de manera que se hiciera más fácil su aceptación como perro de compañía.
Esto hizo que rasgos físicos, hasta entonces funcionales, como la longitud de su pelo y la textura sedosa del mismo, fueran cada vez más tenidos en cuenta por su atractivo.
No pasó mucho tiempo antes de que el Yorkshire Terrier pasara de ser un feroz cazador de ratas a perro de exposición, convirtiéndose en pocos años en una raza de moda, asociada con el lujo, la distinción y el glamour de la alta sociedad estadounidense.
Actualmente es una de las razas más apreciadas. Las cualidades del Yorkshire Terrier le han llevado a ocupar por méritos propios los primeros puestos entre las razas más populares, superando en muchos países el número de registros de razas como el Pastor Alemán o el Labrador Retriever.
Cuidados y Salud.
La mayor atención que requiere el Yorkshire Terrier si queremos mantener la longitud de su pelaje es el cuidado del mismo. En este caso será necesario cepillarle el pelo a diario, bañarlo frecuentemente y cuidar de que no se le formen nudos.
Si además, la intención del dueño es tener al Yorkshire presentable para exposiciones, el cuidado se multiplica llegando a ser un mantenimiento constante que supone en muchas ocasiones horas de trabajo.
Baño.
Para un Yorkshire con el pelo largo el baño deberá repetirse como mínimo dos veces al mes. Para ello hay que tener cuidado con el jabón, utilizando siempre champú hidratante y un acondicionador adecuado. En el secado hay que ser especialmente cuidadoso, pasando primero una toalla y secando inmediatamente después con el secador eléctrico mientras se peina al mismo tiempo en la misma dirección para que no se formen nudos.
Cepillado.
El cepillado debe de ser rutinario si queremos mantener el manto libre de enredos. Si se descuida uno o dos días, el pelo se empezará a anudar, lo que hará que luego resulte más difícil el cepillado. Para peinarlo será conveniente hacerlo con un peine de púas metálicas. Para el cepillado, el cepillo deberá ser de crin natural.
Es importante recordar que no se debe cepillar el pelo cuando este está seco, ya que se produciría la rotura del mismo. Lo más adecuado es humedecerlo antes
Arreglo.
Para la cabeza, el arreglo típico son unos lazos de color rojo que sujetan el pelo formando una coleta denominada “top knot”. En algunos Yorkshire Terrier, el pelo transversal puede llegar incluso a ser más largo que el perro mismo, con lo que en este caso es necesario hacer un arreglo recortándole las puntas para evitar que estas se abran al rozar con el suelo.
Si la intención es presentar un Yorkshire Terrier a un concurso de belleza, lógicamente la exigencia es máxima. En este caso lo más aconsejable es llevar al perro a una peluquería canina, donde será cuidadosamente bañado, cepillado y arreglado para la ocasión.




